La naviera observa un mayor potencial de ingresos en sus rutas con el norte de África para mejorar su rentabilidad tras salvaguardar su plan de reestructuración, pero no se quita el cartel de venta.
Grupo Armas Trasmediterránea reforzará su apuesta por los tráficos con el norte de África en 2025. Es una de las bazas que quiere jugar en el escenario naviero español una vez que ha salvaguardado su plan de reestructuración aprobado en diciembre de 2023, por sentencia judicial firme, que redujo su deuda de 483 a 193 millones de euros.

Este plan entregó el 94 por ciento del capital de la naviera a los tenedores de sus bonos, entre ellos JP Morgan, Bain Capital, Barings y Cheney Capital, mientras que la familia canaria Armas, fundadora de la empresa, bajaba al 6 por ciento. Con ello se ha dejado sin efecto las impugnaciones de Acciona, Caixabank, Santander, Sabadell y el Instituto de Crédito Oficial, logrando una quita de casi 300 millones de deuda.
Con la ratificación judicial de la reestructuración, el plan de negocio de Armas cobra una mayor fortaleza, si bien, el mismo establece crecimientos “prudentes” en sus cifras de negocio, “que serán superiores al 2 por ciento establecido”, indican fuentes sectoriales a Transporte XXI. Estos medios confirman que “las mayores expectativas se centran en el negocio del Estrecho, donde hay un potencial de crecimiento del 29 por ciento, según los análisis de Abencys”.
En este sentido, una de sus potencialidades es haber ganado a finales del pasado año el concurso abierto por la Dirección General de la Marina Mercante para la explotación durante un máximo de cuatro años de las dos líneas marítimas que unen Melilla con Almería y Motril (Granada), dos líneas declaradas de servicio público en las que ha colocado el buque “Volcán de Timanfaya”, un ferri con capacidad para 950 pasajeros, 350 vehículos y 1.350 metros lineales de carga.
Junto a eso, la compañía viene gestionando importantes flujos de carga y pasaje en las líneas de la zona del Estrecho y el Mar de Alborán, con rutas regulares desde los puertos de Almería, Málaga, Motril y Algeciras con los principales enclaves del norte de África, tanto Ceuta y Melilla, como los puertos de Marruecos y Argelia, país este último “por el que hay muchas esperanzas depositadas para crecer a lo largo de 2025”. Los equipos comerciales de la naviera vienen analizando nuevas posibilidades de tráficos con el continente africano desde puertos como Cádiz o Huelva, donde ya tienen acreditada una sólida experiencia en tráficos de carga y pasaje.
Cartel de venta
Pese a la “nueva vida” lograda por Armas, las fuentes empresariales consultadas no descartan una venta inmediata de la compañía, bien completa, o con el negocio troceado, “que podría dar un mayor valor”, señalan, facilitando la adquisición por un socio industrial, ya que la entrada de socios financieros está descartado por los propietarios. Ahí está el interés mostrado por Baleària, mientras que nadie en el sector descarta que Boluda y Grimaldi estén en la parrilla de salida interesadas por los activos que la naviera tiene en Canarias, mar de Alborán y el Estrecho.
El valor de la empresa, según el despacho de reestructuraciones Abencys, encargado del plan de Naviera Armas, está en 403 millones de euros, con datos del ejercicio 2023. Para lograr un valor superior, los medios consultados indican que “va a depender de la evolución de la compañía durante 2025 y si logra una Ebitda mayor a los 40 millones de euros”.