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Eiffage impulsa el negocio granelero en Alicante

La terminal portuaria podrá trabajar a pleno pulmón para superar un tráfico de 1,5 millones de toneladas en 2025, ganando un 20 por ciento de superficie cubierta tras haber completado obras de refuerzo del suelo.

La terminal de graneles sólidos de Eiffage en el Puerto de Alicante podrá ampliar su capacidad en las próximas semanas en un 20 por ciento de superficie cubierta tras haber culminado las obras de refuerzo del suelo en la parte final de la nave cerrada que se hundió hace dos años. Este hundimiento, en la instalación ubicada en el muelle 17 del enclave, ha venido limitando la capacidad máxima de Eiffage, al haberse anulado algo más del 20 por ciento de los 23.500 metros cuadrados de la superficie de almacenamiento.

Terminal automatizada de graneles de Eiffage en Alicante.
Terminal automatizada de graneles de Eiffage en Alicante.

Tras haber completado los trabajos de refuerzo, la Autoridad Portuaria, que preside Luis Rodríguez, firmó el pasado 20 de febrero el acta de reconocimiento final de la obra para devolver la operatividad de toda su capacidad de almacenamiento, unas 100.000 toneladas.

La terminal ha supuesto un revulsivo para los tráficos de graneles en el Puerto de Alicante. De acuerdo a los datos de la Autoridad Portuaria, desde que comenzaran las pruebas de carga a buque, a finales de agosto de 2022, el tráfico de granel sólido por instalación especial no ha dejado de crecer en el puerto, pasando de las 459.622 toneladas de 2022, para alcanzar en 2004 un flujo de 1.182.883 toneladas.

Desde el enclave se prevé que tras eliminar la limitación de almacenamiento los tráficos se puedan situar en 1,5 millones de toneladas anuales. La instalación está contribuyendo a reutilizar los residuos generados por la extracción de mármol en la provincia de Alicante, con la exportación de áridos desde la instalación portuaria.

Pioneros en automatización

Hay que recordar que la terminal de Eiffage es la primera instalación automatizada de su tipo que se ubica en los puertos de interés general de la Comunidad Valenciana. La terminal supone un impulso de la economía de toda la provincia. Está totalmente automatizada con el objetivo de minimizar, aún más, las emisiones al exterior y evitar el trabajo dentro de la nave. Aun así, la terminal genera más de 100 puestos de trabajo directos e indirectos.

Gracias a esa automatización, se minimizan las emisiones al exterior y se evita el trabajo dentro de la nave, al tiempo que también se consigue optimizar el rendimiento tanto a la hora de recibir el material, como en el momento de la carga del buque. La instalación dispone de un doble sistema de recepción simultánea, que puede procesar dos camiones con capacidad máxima de 500 toneladas por hora cada uno, al mismo tiempo que se elimina el polvo de la descarga mediante un sistema de aspiración. Una cinta transportadora cubierta transporta en altura los materiales descargados al sistema de apilado del interior de la nave.

El puerto explica que una vez dentro de la nave, se realizan dos procesos distintos. El apilador se encarga de recibir y almacenar el material entrante, longitudinalmente, desde el nivel superior, mientras que, para transferirlo al buque, es el recuperador el que se desplaza sobre el material almacenado, cargando la mercancía en el circuito de carga hasta una manga telescópica móvil, que lo introduce en bodega del barco. Esto reduce la altura de caída libre de los materiales, minimizando la emisión de polvo durante la carga.