Marítimo  | 

Las barreras a la descarbonización del barco

Las navieras se enfrentan a retos como la doble incertidumbre, sobre el combustible y regulatoria, la falta de infraestructuras por el lado tierra o los costes para hacer la exigida transición energética.

Las navieras están haciendo los obligados deberes para la transición energética del transporte marítimo, mientras se enfrentan a retos como la doble incertidumbre, sobre qué combustible limpio elegir y regulatoria (la no coincidente normativa de la OMI y de UE), las carencias por el lado tierra o cómo se trasladarán los sobrecostes de los nuevos combustibles al competitivo mercado del transporte marítimo.

La Asociación de Consignatarios y la Autoridad Portuaria organizaron la jornada.
La Asociación de Consignatarios y la Autoridad Portuaria organizaron la jornada.

Hubo coincidencia en estos hándicaps por parte de los representantes de los armadores que participaron el miércoles en la jornada “La descarbonización del transporte marítimo”, organizada por la Asociación de Agentes Consignatarios de Buques de Barcelona y la Autoridad Portuaria.

Unanimidad absoluta en la necesidad de que la OMI y la UE armonicen las normativas para que los puertos del Viejo Continente no acaben perdiendo competitividad como está pasando con los ETS. Esta regulación  es “un sinsentido”, más cuando Bruselas “ha estado fomentando el short sea shipping dando ayudas”, aseguró Adolfo Pastor, en representación de Grimaldi.

Los problemas no están solo en el lado mar para hacer la transición energética. Hay retos en el lado tierra como contar con la suficiente potencia para la electrificación o el rechazo social que provocan las plantas de biometano necesarias para fabricar bioGNL, señaló Javier Cervera, de Baleària. Otro problema no menor es “la desigualdad de género” del transporte marítimo respecto a los vehículos eléctricos y el avión. “Las ayudas están llegando a otros sectores pero no a nosotros y estamos cumpliendo”, añadió este profesional.

No puede haber transición energética “sin infraestructuras, que van muy por detrás, ni coordinación (entre la UE y la OMI)”, señaló Rosa Morillo, de MSC Cruceros. Ante la incertidumbre de los combustibles alternativos, “no sabemos cuál es la inversión correcta”, añadió Ivan Almellones, de CMA CGM.

Más incertidumbres, “cómo pueden afectar los costes (de la descarbonización) a un mercado tan competitivo como es el transporte marítimo”, hizo hincapié José Boix, de Cosco Shipping Lines Spain. Armadores como el chino se enfrentan a un reto añadido, “tener una flota muy diversificada”, “no existiendo una solución única” para la diferente tipología de buques.

Los profesionales también coincidieron en que la transición energética pasa por una mayor eficiencia operacional, pudiendo ser de gran ayuda la inteligencia artificial (AI).

Las diferentes opciones de combustibles serán un reto para la labor de repostaje en las dársenas. “Los puertos que sean capaces de ofrecer bunkering de todos los combustibles (alternativos) tendrán ventaja competitiva”, señaló Jordi Vila, jefe de Medio Ambiente de la Autoridad Portuaria de Barcelona. Y no serán muchos a tenor de la cifras actuales: hay entre 30 y 35 puertos en todo el mundo que ofrecen bunkering de GNL desde gabarra y los expertos estiman que llegarán a ser unos 75.